miércoles, 12 de mayo de 2010

Complejo Arqueológico de Tipón

Este lugar de adoración servía para que sacerdotes oficiaran ofrendas de acuerdo a las fases lunares, para propiciar buenos climas y lluvias en bien de la agricultura. Los principales sectores que conceden el complejo son: recintos reales y jardines, recintos menores, Intihuatana, mirador, altas murallas, así como sistemas de riego y andenerías. Los andenes son de preciosa arquitectura, las piedras encajan resueltamente y la calidad del trazo es perfecta. Esto hace suponer que estas tierras pudieron servir para cultivos especiales e investigación agrícola, algo semejante a la andenería concéntrica de Moray, pero en menor escala.



El cronista español Cristóbal de Molina cuenta que este lugar era un circuito de larga peregrinación –que recorría adoratorios en Sicuani, Cusco y Mantocalla, donde los sacerdotes Incas efectuaban antes del solsticio de invierno para llegar cerca a la zona de salida del Sol, esto con el fin de precisar la duración del año y comprobar las fechas de solsticios y equinoccios.

Investigadores sostienen que este recinto pudo haber sido la Casa Real del Inca Yahuar Huaca, quien se retiró a este ambiente luego de ataques con los Chancas. Huiracocha, su hijo, tomó la posta y arrojó a los enemigos, coronándose Inca en lugar de su padre. El cronista Garcilaso de la Vega cuenta: "El cual dio lugar a la determinación del hijo, porque sintió inclinada a su deseo toda la corte, que era la cabeza del reino; y por evitar escándalos y guerras civiles y particularmente porque no pudo más, consintió en todo lo que el príncipe quiso hacer de él. Con este acuerdo trazaron luego una casa real, entre el angostura de Muyna y Quepicancha, en un sitio ameno, con todo el regalo y delicias que se pudieron imaginar de huertas y jardines y otros entretenimientos reales de caza y pesquería; que al levante de la casa pasa cerca de ella el río de Yucay y muchos arroyos que entran en él", haciéndose referencia a esta zona de Tipón. Actualmente hay un gran espacio de cultivo que contiene 12 terrazas muy fecundas que son cultivadas, y cuyas paredes fueron construidas con piedras talladas.



El Parque Arqueológico Nacional abarca aproximadamente un territorio de 2,200 hectáreas y se encuentra en el distrito de Oropesa, provincia de Quispicanchis, a 25 km. aproximadamente al sureste de la ciudad del Cusco (45 minutos en auto). Su acceso es a través de la vía asfaltada Cusco-Puno, tomando un desvío a la altura del Km 20.5 de esta ruta hasta llegar al pequeño pueblo de Tipón y al complejo. Se debe contar con boletos turísticos para ingresar a la zona. Se debe tener en cuenta que por ser una zona sobre los 3.500 msnm, a algunos turistas les puede causar mal de altura; tomar las precauciones con pastillas contra el dolor de cabeza o mate de coca.

Tambomachay o Baños del Inca

El nombre proviene del quechua tampu: alojamiento colectivo, y m’achay: lugar de descanso. El complejo principal consta de cuatro terrazas y en la terraza superior se ubican cuatro nichos trapezoidales de aproximadamente 2 m. cada uno. Se supone que originalmente era un recinto cerrado, y frente al conjunto se ubicaba un torreón circular que debió tener fines de defensa y comunicación. En la parte inferior, se hallan los "Baños del Inca" una fuente litúrgica.

Tambomachay es una muestra de un extraordinario sistema hidráulico Inca, donde acueductos conservan y trasladan un derrame constante de agua limpia durante todo el año en forma permanente y controlada. Los Incas veneraban el agua como fuente de vida, por lo que se sustenta que pudo haber sido una especie de balneario de descanso del Inca, además de uno de los asientos del sistema de defensa del valle cusqueño, por su estratégica ubicación.



Según vestigios e investigaciones arqueológicas, hace suponer que este lugar era un recinto cerrado, donde se ingresaba a través de cuatro andenes de marquesina trapezoidales de doble sostén, como era costumbre en la arquitectura Inca, para resaltar un lugar de sumo interés. De ahí se puede ver ya el agua que brota desde las médulas de la tierra, donde no se ha podido aún manifestar el origen del manantial que provee de aguas tan cristalinas y cuantiosas a las fuentes.

Este espacio bucólico nos muestra la pericia de los antiguos pobladores peruanos por armonizar las edificaciones con el paisaje, pues el sonido del agua que corre por los canales trasmite pura tranquilidad y paz en medio de la abundante y bien cuidada vegetación. Según las crónicas antiguas se dice que fue coto de caza de Inca Yupanqui, por lo que hace conjeturar que fue una zona bucólica muy rica en especies animales. Además de un adoratorio al agua.



Tambomachay se ubica a 8 km. de la ciudad del Cusco (15 minutos en auto), y se puede acceder al lugar con el servicio de taxis o buses, o si se prefiere caminando mientras se recorre la ciudad cusqueña. Se debe tener en cuenta que por ser una zona arriba de los 3.700 msnm, a algunos visitantes les puede causar mal de altura; tomar las precauciones con pastillas o mate de coca.


Complejo Arqueológico de Sacsayhuamán

Sacsayhuamán es considerada como una de las obras más gigantesca en el periodo Incaico. Su nombre quechua significa "halcón satisfecho". Por tanto, era el halcón que custodiaba la capital del imperio, pues desde la colina en que se erigió domina toda la ciudad. Si, como se sabe, Cusco fue diseñado con la forma de un puma yacente, Sacsayhuamán vendría a ser su cabeza, en tanto que el Koricancha correspondería a los genitales del felino. Se dice que la obra la inició Pachacútec y la continuó Túpac Yupanqui, aunque algunos cronistas señalan que fue Huayna Cápac quien le dio el toque final. Su construcción tardó más de siete decenios y requirió la fuerza de unos 20,000 hombres, tanto en el trabajo de los cimientos como en las canteras, el transporte de materiales, el labrado y la colocación de las piedras. El aspecto que presenta hoy es muy distinto al que dejaron los conquistadores, pues esta fortaleza fue utilizada como cantera para construir el Cusco colonial.



Sacsayhuamán es uno de los grandes monumentos líticos de la arquitectura Incaica, y fue en realidad una Casa Real del Sol, donde no solamente la construcción era importante, sino también la armonía entre la arquitectura y el paisaje. Sus fortificaciones fueron hechas con enormes bloques de piedras, algunos con una altura de 9 m. y con un peso muy superior a las 100 toneladas. Este complejo arqueológico abarca una superficie de 3.000 has. y está conformado por tres plataformas que representarían los tres niveles de la religión Inca. El primer nivel seria la representación de la Muerte, el segundo la de la Vida y el tercero la Divinidad. Hubo varias puertas que comunicaban los distintos niveles a través de escaleras.

En una de ellas murió Juan Pizarro (hermano del conquistador Francisco Pizarro).



Se levantaron varios edificios y tres grandes torres, hoy el legado de estas construcciones son unas leves huellas. Una de las torres, la Muyuqmarka no solo fue un edificio de trazo excepcional, sino también de gran valor histórico. Fue el lugar donde se realizó la mayor resistencia indígena contra la conquista española. Al frente se encuentra el conjunto llamado Suchuna o rodadero (hoy en día los niños la usan como un tobogán), es una formación natural en forma de tobogán con curvaturas. En lo alto se encuentra unos escaños cincelados en roca llamados por algunos lugareños como El Trono de los 14 Incas.

En la Suchuna se han encontrado andenes, tumbas, túneles, escaleras esculpidas en piedra así como un manantial. Al frente del tobogán divisamos un anfiteatro donde el Inca se congregaba con sus gobernantes. Lo asombroso de este complejo son; el ingenio conseguido por el antiguo hombre andino, visto la complejidad de subir estas enormes piedras y colocarlas de forma tan precisas para la construcción de estos monumentos, así como, la ingeniería hidráulica de su sofisticado método de drenaje de agua de lluvias. Cerca del lugar domina una estatua de Jesús denominada Cristo Blanco con una altura de aproximadamente 25 metros que fue un regalo de la colonia árabe palestina al Cusco.



"Es indudable que no hay en la América ninguna otra estructura arqueológica que cause tanta impresión al visitante como Sacsayhuamán. Por muy prevenido que uno esté, el espectáculo supera lo imaginado". (Alden J. Mason).

Desde este complejo se puede tener una vista formidable y muy amplia de la ciudad del Cusco, así como las cumbres de los nevados Ausangate, Pachatusán y Cinca. En Sacsayhuamán se recrea, cada 24 de junio, la ceremonia del Inti Raymi, una celebración ancestral en honor al dios Sol. Se ubica a 2 km al noreste de la ciudad de Cusco (10 minutos en auto o 30 minutos caminando aproximadamente). Para ingresar al recinto se necesita un boleto turístico.


Complejo Arqueológico de Raqchi

Según relatos de algunos cronistas, fue Pachacútec quien mandó construir este complejo sin embargo persiste el mito que fue el Inca Huiracocha, a quien el dios del mismo nombre se le habría aparecido en cierta oportunidad. Sin embargo para el cronista español Cieza de León el que culminó la obra fue el Inca Túpac Yupanqui.

El complejo arqueológico de Raqchi es, sin lugar a dudas, uno de los más representativos de la cultura Incaica. En la actualidad, se sostiene que el complejo tuvo una doble misión, ceremonial, por un lado, y militar o artesanal, por el otro. El sitio arqueológico incluye un gran conjunto de construcciones rodeadas por una muralla de cuatro kilómetros y abarca un área de 264 hectáreas.



El palacio o templo de Huiracocha es una construcción única dentro de la arquitectura Incaica. Se trata de un gran galpón de planta rectangular de 92 metros de largo por 25 de ancho. Hoy, vestigio de este logro arquitectónico, quedan monumentales muros de unos 12 m. de altura. Recientes investigaciones revelan, por la disposición de sus puertas y ventanas, que este templo pudo tener hasta tres pisos sostenido por columnas (de las 22 iníciales hoy queda una completa con unos 6 m. de altura). En los alrededores se observa varios recintos desplegados en torno a patios, se supone que fueron viviendas para tejedores. Las colcas se hallan junto a los recintos y según distintos estudios su número está entre 120 y 200; sus construcciones de forma circular y dispuestas en doble hilera habrían servido como depósitos para guardar las lanas y posiblemente la cerámica. Cerca a las faldas de las colinas y separado del complejo por una laguna, se encuentran el Baño del Inca que consta de dos pozas. En una de las primeras investigaciones se halló una cabeza de piedra y la representación de un cuerpo. Algunos sostienen que serían los restos de la estatua de Huiracocha. La cabeza actualmente se conserva en el Museo de América de Madrid y el cuerpo en el Museo Inca de Cusco.



Actualmente se puede desarrollar un tipo de turismo vivencial en la comunidad de Raqchi, famosa por su tradición alfarera, donde se podrá compartir experiencias de vida, así como labores cotidianas, con los agradables lugareños. El tercer domingo de junio de cada año se organiza un festival de danzas folklóricas. Está ubicado en la provincia de Canchis, a 117 km. de la ciudad del Cusco (2 horas en auto).

Raqchi es una comunidad campesina donde se pueden encontrar todos los servicios turísticos básicos. Se debe tener en cuenta que por ser una zona sobre los 3.500 msnm., a algunos visitantes les puede causar mal de altura; tomar las precauciones con pastillas o mate de coca.


Complejo Arqueológico de Puca Pucará

La etimología del nombre proviene del quechua puka: rojo y pucara: fortaleza o lugar defendido, aunque las piedras tienen una coloración rojiza, no parece tanto que hallase sido un fortín, más bien, las tradiciones antiguas hacen creer que era el lugar de descanso (tambo) de la comitiva del Inca cada vez que se dirigía a Tambomachay. Por este motivo puede bien calzar ambos conceptos, tanto militar como lugar de descanso y almacenamiento de alimentos.



Este complejo consta de edificios hechos de piedra, plazuelas interiores, canales de agua, baños, atalayas y caminos incas. Destacando un edificio de considerable altura cuya principal característica es su estratégica ubicación, ya que domina todo el territorio circundante. La zona cuenta con tres muros que establecen tres niveles diferentes para el complejo. El primero es de forma serpenteante, evitándose así el corte de las piedras salidas, detrás de él se hallan habitaciones diferentes e irregulares así como una plaza de forma trapezoidal a la que se accede por una escalera. El segundo muro rodea el promontorio central y se puede observar habitaciones desiguales (diferentes al estilo clásico inca). Así mismo se observa, entre el primer muro y el segundo, un sistema de andenería que se prolongan hasta el sur y el este. En cuanto al tercer muro, rodea la cúspide de la montaña y no existen vestigios de construcciones.



Puca Pucará se ubica a 7 km. al noreste de la ciudad del Cusco (30 minutos en auto o 2 horas a pie). Se puede acceder al lugar con el servicio de taxis o buses, o si se prefiere caminando mientras se recorre la ciudad cusqueña. Se debe tener en cuenta que por ser una zona arriba de los 3.000 msnm., a algunos visitantes les puede causar mal de altura; tomar las precauciones con pastillas o mate de coca.


Complejo Arqueológico de Písac

Como era usual en la arquitectura Inca, las ciudades fueron elaboradas sobre la base de trazos figurativos de animales; en este caso, Pisac, tiene la forma de una perdiz, y es de donde deriva su nombre, pues en quechua pisaqa significa perdiz. El complejo tiene una ubicación única y muy estratégica en el sitio más alto de la ciudad. Algunos estudios dan cuenta de que no se trató de una fortaleza, sino de una especie de hacienda real, propiedad del Inca Pachacútec, compuesta de andenes, estructuras domésticas y ceremoniales así como acueductos que proporcionaban el agua para la explotación agrícola. Además de los buenos suelos para el cultivo y el uso de andenería para la agricultura, también sirvió para la protección del lugar, por hallarse en esta posición de altura.



La actividad económica principal del pueblo de Pisac fue la agricultura y existen 16 sectores agrícolas. Es el sitio con mayor variedad estilística de andenes, tiene unas 14 formas diferentes, construidos en varias alturas. También es conocido como la "Ciudad de las Torres", ya que son aproximadamente 20 las construidas en los bordes salientes de la montaña. No se sabe cuál fue su función exacta aun que se presume son restos de obras hidráulicas. Uno de los monumentos ceremoniales de mayor importancia es el Intihuatana, y es considerado como el Templo del Sol de Pisac. Al centro del edificio se encuentra un altar labrado en una roca y al lado una piedra tallada la cual representa las tres fases andinas del mundo religioso: el cielo, el mundo terrenal y el subsuelo, con lo cual, se presume fue un observatorio astronómico. Al frente del complejo y a unos 100 m de altura se ubica el cementerio conocido como Tankanamarka y pudo haber contenido unas 10 000 tumbas. En los alrededores se puede observar también seis colcas, que habrían servido como depósitos. El sendero que une a estas colcas termina en una escalinata de 102 peldaños que ascienden paralelos a un canal de agua. Grandes murallas envuelven este conjunto (algunas de sus piedras tienen dimensiones asombrosas) y reúnen cinco puertas, a una de ella, la única con la parte superior, se le ha denominado la Puerta de las Serpientes.



Cuenta una leyenda que el cacique Huayllapuma tenía una hija (Inquill) a la que debía dar en matrimonio a quien pudiera construir un puente sobre el río Vilacmayo en un solo día. Asto Rímac, un príncipe bien plantado, aceptó el difícil reto. Las autoridades acomodaron todo para la prueba, y pusieron como condición que la princesa debía subir un monte pero sin voltear la mirada, de lo contrario, ambos se convertirían en piedra. La joven princesa no pudo aguantarse las ganas de ver la obra a punto de concluirse y volteó a mirar quedando convertida en piedra. Por lo que la tradición cuenta que la estatua con forma de mujer que se encuentra en Pisac es Inquill.



Písac se divide en Pueblo Viejo y Pueblo Moderno, siendo el primero donde se ubican todas las evidencias arqueológicas incaicas; mientras que el otro, son construcciones hispánicas, donde resaltan la iglesia colonial, la plaza de armas, el mercado dominical y la panadería con el horno artesanal más antiguo de América, donde cada día a primeras horas de la mañana el aroma del pan recién horneado invade todo el pueblo. Todos los fines de semana se establecen una gran feria artesanal donde se pueden encontrar toda una serie de productos confeccionados finamente por los lugareños. Los domingos se celebra una misa oficiada en quechua con la asistencia de las autoridades locales vestidos en trajes típicos.

Pisac se ubica en el Valle Sagrado de los Incas, en la provincia de Calca, a 32 km al noreste de la ciudad del Cusco (1 hora en auto). Se debe tener en cuenta que por ser una zona arriba de los 3000 msnm, a algunos visitantes les puede causar mal de altura; tomar las precauciones con pastillas o mate de coca.

Pikillacta

Es una de las ciudades pre Incas más resaltantes del país. Abarca una extensión de 3.441 has y data de los 900 a 1200 años d.C. Edificada en tiempo de la cultura Wari, posteriormente pasó a territorio del Tawantinsuyo, y fue la puerta de entrada a la Ciudad Sagrada de los Incas. El cronista español Pedro Cieza de León cuenta: “Adelante de mohína está el antiguo Pueblo de Urcos, que está a seis leguas del Cuzco, en este camino se encuentra una muralla muy grande y fuerte, según dicen los pobladores del lugar, por lo alto de ella venían caños de agua, sacada con gran ingenio de algún río y traída con la policía y orden que ellos hacen sus acequias.



Estaba en esta gran muralla una puerta muy ancha, en la cual habían porteros que cobraban los derechos y tributos que eran obligados a dar a los señores; otros mayordomos de los mismos Incas también estaban en este lugar para capturar y castigar a los que con atrevimiento osaban sacar plata y oro de la ciudad del Cuzco, aparte que en este lugar estaban las canterías de donde sacaban las piedras para hacer los edificios”.



Cuenta una leyenda que una joven y muy atractiva princesa, Qori T’ika (“Flor Dorada”), viendo que su pueblo no tenía agua, decidió ofrendar su amor a quien pudiera proporcionar este elemento básico. Ante la oferta se presentaron tres príncipes: Paukar que elaboró un acueducto en lo alto de las montañas, y por estar tan alto no llegó a la ciudad; Tuyasta, que más bien rodeó las faldas de las montañas con acueductos, sin llegar tampoco a mojar al poblado; y finalmente, Sunqo Rumi, quien sí pudo cumplir con el requerimiento de la princesa. Actualmente se pueden divisar dos de los tres acueductos que construyó el príncipe afortunado, siendo uno de estos el que recorre la ciudad.



Las construcciones de Piquillacta están conformadas por más de 700 estructuras. La ciudad debió haber albergado una población aproximada de 10 mil personas. Algunos investigadores sugieren que en tiempos incaicos, Piquillacta fue una ciudad para tribus nómadas que se trasladaban de un lugar a otro. La distribución de sus edificaciones es armónica y simétrica, en bloques con calles rectas, y se componía de varios sectores, como el administrativo, ceremonial, urbano y defensivo, además de un sistema de caminos. En toda su extensión se pueden ver conjuntos arquitectónicos como; Qaranqayniyuj y Choquepucjio, donde podemos encontrar edificios de dos y tres pisos hechos de piedra y barro, Urpicancha y Amarupata que son ambientes de fina andenería, y Kunturqaqa que es un gran risco rocoso con forma de cabeza de cóndor.

Hacia el Este de Pikillacta, al borde de la carretera Cusco-Puno, se encuentran los restos arqueológicos de Rumicolca. Se afirma que por encima de las portadas pasaba en el incanato un canal conduciendo agua a Pikillacta. Según describe el Cronista Cieza de León, este lugar era el puesto de control de la puerta Este del valle del Cusco.



Se ubica en la provincia de Quispicanchis, a 30 km al sur de la ciudad del Cusco (45 minutos en auto). Se debe tener en cuenta que por ser una zona arriba de los 3000 msnm, a algunos visitantes les puede causar mal de altura; tomar las precauciones con pastillas o mate de coca. Se debe contar con boletos turísticos para ingresar a la zona.